lunes, 23 de agosto de 2010

JUAN MASIÁ.


Juan Masiá Clavel (Murcia, 1941 - ), teólogo y escritor jesuita español.

BIOGRAFÍA.
Vivió más de veinte años en Japón. Fue director del Departamento de Bioética en el Instituto de Ciencias de la Vida de la japonesa Universidad de Sofía, y profesor de Bioética y Antropología en la Facultad de Teología de la misma universidad. Se trasladó a Madrid para sustituir a Javier Gafo, fallecido poco antes y un teólogo pionero de la bioética. Fue profesor invitado de Antropología filosófica de 1988 a 1998 en la Universidad Pontificia de Comillas y ha dirigido la Cátedra de Bioética de la misma Universidad de 2004 a 2006. En este último año, calificar como "mitad cómico, mitad anacrónico" el debate eclesiástico sobre el uso del preservativo le costó hace dos años al jesuita la carrera universitaria y el secuestro de su libro Tertulias de bioética. Manejar la vida, cuidar a las personas en Madrid, por presiones directas de Roma y del obispo auxiliar de Madrid Eugenio Romero Pose, presidente en España de la Comisión para la Doctrina de la Fe. Como consiliario de la Asociación de Médicos católicos de Japón y colaborador en comisiones de bioética de la Conferencia Episcopal japonesa se ha ocupado de tratar en perspectiva teológica las cuestiones de ética de la vida. Hoy es coadjutor en la parroquia de Rokko, de los jesuitas, en Kōbe (Japón) y profesor de Bioética en la Universidad Católica Santo Tomás, de la diócesis de Osaka, y colaborador en Tokio de la comisión católica de Justicia y Paz y de la sección japonesa de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz. Es uno de los firmantes del manifiesto Ante la crisis eclesial, junto con otros 300 pensadores cristianos.

OBRAS.
En japonés
Estudios sobre Unamuno y Ortega
Temas de bioética
Teología de la liberación
Anatomía de la moral
El futuro de la vida
Filosofía de la vida.
[editar] En español
El animal vulnerable (1997)
Lecturas de Paul Ricoeur (1998)
Aprender de Oriente (1998)
Para Ser Uno Mismo: de la Opacidad a la Transparencia (1999)
Respirar y Caminar: Ejercicios Espirituales en Reposo (2001)
Caminos Sapienciales de Oriente (2002)
Bioética y Antropología (2004)
Pruebas Genéticas: Genética, Derecho y Ética (2004)
Fragilidad en esperanza. Enfoques de Antropología (2004) ISBN 84-330-1838-8 / 84-330-1838-8 / 9788433018380
La gratitud responsable (2004)
Con Santiago Madrigal y Manuel Porras, Ser Humano, Persona y Dignidad (2005) ISBN 84-330-2007-2 / 84-330-2007-2 / 9788433020079
Tertulias de bioética. Manejar la vida, cuidar a las personas (2006).

JUAN JOSE TAMAYO


Juan José Tamayo Acosta (7 de octubre de 1946, Amusco, Palencia), es un teólogo español vinculado a la Teología de la Liberación, sobre la que ha trabajado abundantemente. Es miembro de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII.

DATOS ACADÉMICOS Y BIOGRÁFICOS.

Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1971. Doctor en Teología por la de Salamanca en 1976. Diplomado en Ciencias Sociales por el Instituto León XIII en 1972. Licenciado (1983) y doctor (1990) en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido profesor en diversas instituciones de España y América. Dirige actualmente la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III [1] y es fundador y actual Secretario General de la progresista Asociación de Teólogos Juan XXIII. Imparte numerosas conferencias en Estados Unidos, España e Hispanoamérica.

Autor de numerosísimos artículos y libros, destaca entre los recientes el titulado Iglesia y sociedad en España 2005, en el que analiza y reflexiona sobre las tensiones Iglesia-Estado en la España de principios del siglo XXI y las futuras transformaciones culturales y sociales. Colabora en prensa escrita en numerosas revistas especializadas y en periódicos como El Correo, de Bilbao, El Norte de Castilla, de Valladolid, o El País, de Madrid.


OBRAS.

1976 - Por una Iglesia del pueblo. Madrid, Mañana
1989 - Para comprender la teología de la liberación. Estella, Verbo Divino
1993 - Conceptos fundamentales del cristianismo. Madrid, Trotta
Hacia la comunidad:
1995 - Hacia la comunidad 1. La marginación, lugar social de los cristianos Trotta, Madrid
1994 - Hacia la comunidad 2. Iglesia profética, Iglesia de los pobres. Trotta, Madrid
1995 - Hacia la comunidad 3. Los sacramentos, liturgia del prójimo. Trotta, Madrid
1996 - Hacia la comunidad 4. Imágenes de Jesús. Condicionamientos sociales, culturales, religiosos y de género. Trotta, Madrid
1998 - Hacía la comunidad 5. Por eso lo mataron. El horizonte ético de Jesús de Nazaret. Trotta, Madrid.
2000 - Hacia la comunidad 6. Dios y Jesús. El horizonte religiosos de Jesús de Nazaret. Trotta, Madrid
2000 - Diez palabras clave sobre Jesús de Nazaret. Estella, Verbo Divino
2003 - Nuevo paradigma teológico. Madrid, Trotta
2003 - Adiós a la cristiandad. Barcelona, Ediciones B. De esta obra hay una recensión de Laureano Xoaquín Araujo Cardalda publicada en Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas (RIPS), vol. 3, nº 2, 2004, págs. 152-154 ([2]).
2004 - Fundamentalismos y diálogo entre religiones Editorial Trotta, 2004.
2005- Iglesia y sociedad en España, Madrid, Trotta. En colaboración con Jose María Castillo.
2005 - Nuevo diccionario de teología, Madrid, Trotta.
2007 - " Culturas y religiones en diálogo". Juan José Tamayo y María José Fariñas. Editorial Síntesis. Madrid, 2007
2008 - Tamayo Acosta, Juan José (dir.); Rodríguez Gómez, Edgardo (coord.). Aportación de la Teología de la Liberación a los Derechos Humanos, Dykinson. ISBN 978-84-9849-378-8.
2009 - Tamayo Acosta, Juan José. La Teología de la Liberación. En el nuevo escenario político y religioso, Tirant Lo Blanch. ISBN 978-84-9876-513-7.
2009 - Islam. Cultura, religión y política, Madrid, Trotta. ISBN 978-84-9879-016-0

MARCIANO VIDAL.


En el siglo XVII, un tribunal de la Inquisición de Florencia obligó al científico Galileo Galilei a abjurar de rodillas por sostener que la tierra giraba alrededor del Sol. Una herejía, según la Santa Curia. Y a Giordano Bruno le quemaron en la hoguera por blasfemo, al no querer retractarse. En los albores del siglo XXI, el teólogo español Marciano Vidal ha sido obligado por la Congregación de la Santa Fe que dirige el pétreo cardenal Ratzinger a retirar de sus obras algunas afirmaciones que la Curia vaticana considera incompatibles con la doctrina moral católica. Vidal, cuya obra Moral de actitudes está traducida a infinidad de lenguas y ha sido santo y seña de los teólogos más aperturistas, ha teorizado desde el punto de vista teológico sobre cuestiones como la masturbación, la homosexualidad, los métodos anticonceptivos o la fecundación in vitro. El teólogo sostiene que no es «justo» calificar la masturbación como «intrínsecamente mala», que la condena de la homosexualidad no tiene un fundamento bíblico suficiente y que la píldora del día siguiente no es un método abortivo y puede ser aceptable en situaciones de especial gravedad. Son afirmaciones que seguramente suscribe la mayoría de los católicos, aunque los guardianes de la ortodoxia las condenan como contrarias a su moral. Vidal ha aceptado retractarse de esos pasajes de su obra. No tenía más remedio. De lo contrario, se exponía a que le echaran de la docencia. Parece mentira que a estas alturas de la Historia, la Iglesia católica cercene de esta forma la libertad de criterio de sus teólogos y se cierre en banda a cambiar la doctrina moral que imperaba en tiempos de Galileo.

Obligado a Retractarse

Vuelve la caza de brujas teológica. El cardenal Ratzinger, presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio), a través de su sucursal en España, condena «los errores y ambigüedades» de la obra del teólogo moralista Marciano Vidal y le obliga a retractarse. Hace años que este español de 64 años, una de las autoridades en la materia a nivel mundial, se halla en el punto de mira del guardián de la ortodoxia.

Hasta hace pocos años, en Roma no se atrevían a censurarle porque contaba con el apoyo de muchos obispos españoles. «Con la remodelación episcopal que se ha efectuado en España estos últimos años, Marciano Vidal ha perdido el apoyo del episcopado y por eso, Roma le cae ahora encima, en un intento de llevar la restauración a su culmen. Esto habla a las claras del endurecimiento actual de la represión de los teólogos», explica un moralista español, que prefiere guardar el anonimato para evitar represalias.

La misma nota de la comisión episcopal para la Doctrina de la Fe reconoce que «se concluye así un largo proceso de examen y diálogo sereno y provechoso comenzado en 1997». Tras el diálogo, Roma emite un veredicto de culpabilidad contra el moralista español. Eso significa que éste tiene que retractarse y «corregir los errores y ambigüedades que se hallan en algunos de sus escritos».

El cardenal Ratzinger le obliga en especial a «reelaborar su obra titulada Moral de actitudes, bajo la supervisión de la comisión episcopal española». «¿Cómo van a supervisar su obra monseñor Blázquez [obispo de Bilbao y presidente de la sucursal española de la Congregación] y el jesuita Martínez Camino, si Marciano Vidal es una autoridad de primerísima magnitud y sabe, por lo tanto, mucho más que ellos de esta materia?», se indigna otro teólogo.

¿Cuáles son los «errores» que tendría que corregir el teólogo español? Se trata, según los expertos, de reelaborar toda su concepción moral de fondo, así como las aplicaciones que de ella hace a las cuestiones de moral sexual. La obra más famosa de Marciano Vidal, Moral de actitudes, ahora cuestionada, ha sido el santo y seña de generaciones de seminaristas y curas de España y del extranjero desde los años 70. Está traducida a infinidad de lenguas, incluso al coreano. En ella sostiene, en síntesis, que el pecado, más que un acto, es una actitud. Es decir, que el pecado no es tanto un acto aislado como una actitud permanente. No se peca por decir una mentira en un momento dado, sino por ser un mentiroso.

De esta «opción fundamental» derivan una serie de consecuencias para la vida moral y sexual. Por ejemplo, el padre Vidal justifica en sus escritos la homosexualidad, la masturbación, la anticoncepción y la fecundación artificial.

Vidal reconoce que no «es justo» calificar los actos de autoerotismo de acciones intrínsecamente malas. Sostiene también que los «métodos interceptivos, es decir los que actúan después de la fecundación y antes de la anidación, no son abortivos», en contra de la doctrina episcopal sobre la píldora del día siguiente.

A juicio de Vidal, «no se los puede considerar como procedimientos moralmente lícitos para controlar la natalidad. Sin embargo, son moralmente aceptables en situaciones de especial gravedad, cuando es imposible recurrir a otros medios».

Fundamento

En cuanto a la homosexualidad, Vidal explica que la doctrina de la Iglesia «no tiene un fundamento bíblico suficiente». «Tales afirmaciones son incompatibles en el plano moral con la doctrina católica, según la cual existe un juicio preciso y firme sobre la moralidad objetiva de las relaciones sexuales entre las personas del mismo sexo», replica Ratzinger desde Roma.

El Vaticano acusa al padre Vidal de «alejarse de la doctrina de la Iglesia» también en otras cuestiones morales, como la fecundación in vitro.

Puesto entre la espada de Roma y la pared de su obra, el teólogo no tuvo más remedio que aceptar «reelaborar su obra». «No tenía otra opción. Si se niega, le retirarían la venia docente y no podría enseñar ni en Comillas ni en el Instituto de Ciencias Morales», dice uno de sus compañeros. Otro, en cambio, el padre Miguel Rubio, señaló a este periódico: «No quiero dar carnaza a la prensa. No van a conseguir enfrentarnos con los obispos. No quiero enciscar a un compañero».

Como dice el presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, Enrique Miret, «es una pena que condenen a un moralista tan equilibrado que lo único que ha hecho es casar la moral tradicional con los nuevos tiempos. Con estas medidas la Iglesia se está desacreditando y no se da cuenta de que la gente se aparta cada vez más de ella».

Una nueva batalla en la guerra teológica

Marciano Vidal es el último teólogo que sufre la censura del cardenal Ratzinger, pero no el único. En febrero de este mismo año, el jesuita Jacques Dupuis fue acusado por monseñor Ratzinger de escribir con ambigüedad, sostener tesis peligrosas y confundir los caminos de la salvación en su libro Hacia una teología cristiana en el pluralismo.

En esta obra, Dupuis trataba de establecer nuevos vínculos entre las distintas religiones. Algo que chocaba con el documento Dominus Iesus, firmado por Ratzinger en octubre de 2000, en el que se proclamaba que la fe católica «es la única verdadera».

«Dupuis se ha esforzado siempre en permanecer dentro de la fe católica, aunque no siempre lo haya conseguido. Sería deseable que pudiera continuar su trabajo, puesto que ha sido un pionero del diálogo entre las religiones», se excusaba entonces el padre jesuita Peter Hans Kolvenbach.

La firma de Dominus Iesus provocó bastante revuelo. Nada menos que 70 teólogos firmaron un manifiesto contra el cardenal por respaldar este documento.

Los teólogos calificaron Dominus Iesus de «inoportuno» por «sacar a la luz viejos contenciosos que se creían ya superados» y porque «abre una brecha entre las iglesias cristianas que tardará tiempo en cerrarse».

También acusaron a Ratzinger de cuestionar «el pluralismo, que es uno de los factores fundamentales de la cultura actual» y de ser insensible «a los logros alcanzados a lo largo de varias décadas de actividad ecuménica».

Juan Antonio Estrada


Juan Antonio Estrada es un filósofo,teólogo, escritor y docente español.

Licenciado en filosofía por la Universidad de Comillas de Madrid, obtuvo el doctorado en la Universidad de Granada, donde en la actualidad ejerce como profesor de Metafísica y de Filosofía de la religión.

En cuanto a la teología, realizó sus estudios en Innsbruck, en cuya Universidad obtuvo el título de maestro en teología. Posteriormente completó sus estudios en la Universidad de Múnich y en la Universidad Gregoriana de Roma, en la que obtuvo el título de doctor en teología.

A lo largo de su vida ha impartido clases como profesor invitado en Facultades e Institutos de Lima, Asunción, Managua, San Salvador (UCA) y México. Es miembro de la Sociedad Española de Ciencias de la Religión y de la Asociación de Teólogos Juan XXIII.

Es autor de numerosas obras de teología y filosofía, así como de artículos y estudios de ambas disciplinas en revistas especializadas y obras en colaboración, así como codirector de ¿Para qué filosofía? (1996) y de un estudio publicado en México en 1998: identidad y reconocimiento del otro en una sociedad mestiza.

OBRA.

Editorial Trotta ha publicado gran parte de sus obras:

1990 - La teoría crítica de Max Horkheimer
1994 - Dios en las tradiciones filosóficas, vol. 1: Aporías y problemas de la teología natural
1996 - Dios en las tradiciones filosoficas, vol. 2: De la muerte de Dios a la crisis del sujeto
2001 - Razones y sinrazones de la creencia religiosa
2003 - La imposible teodicea. La crisis de la fe en Dios
2003 - Imágenes de Dios. La filosofía ante el lenguaje religioso
2004 - Por una ética sin teología. Habermas como filósofo de la religión
2008 - Religiosos en una sociedad secularizada.

JOSE MARÍA CASTILLO SÁNCHEZ.


José María Castillo Sánchez (Puebla de Don Fadrique, Granada; 1929). Teólogo de la liberación español , jesuita hasta mayo de 2007, en que abandona la Compañía de Jesús.

BIOGRAFÍA.

Doctor en Teología, ha sido profesor en la Facultad de Teología de Granada, además ha sido profesor invitado en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" de El Salvador.

Sostiene una visión muy crítica de la jerarquía eclesiástica. En 1988 fue castigado junto a Juan Antonio Estrada con la retirada del “placet” de la jerarquía como catedrático de Teología de la Universidad de Granada, según Joseph Ratzinger, actual papa, por sus opiniones sobre la naturaleza de la Iglesia y sobre el misterio de la Santísima Trinidad[cita requerida]:

En Dios hay tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sin embargo no hay tres Dioses, sino uno sólo.
Y la Congregación para la Doctrina de la Fe consideró sus criterios incompatibles con el magisterio de la Iglesia[cita requerida].

Sin embargo Jose María Castillo asume los dogmas, pero no renuncia a la discusión de cuestiones no dogmáticas[cita requerida].

Ha sido vicepresidente de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Ahora se dedica a coordinar, organizar, e impartir cursos, conferencias, congresos, seminarios, etc. por toda España y Latinoamérica.

En 2010 fue nombrado Hijo Predilecto de su pueblo natal, la Puebla de Don Fadrique (Granada).

ALGUNAS POSTURAS TEOLÓGICAS Y SOCIOLÓGICAS.

Sobre el dinero y la Iglesia.

Considera que la Iglesia está especulando con dinero, a lo que en términos tradicionales del lenguaje eclesiástico era la usura. Y según él, eso molesta a muchas personas, crea alarma social, sospechas y desconfianza en la gente, por lo que opta no entregar dinero a las instituciones eclesiásticas porque creen que lo van a dedicar a especulación y no a los necesitados.
Cree que el dinero se debería dedicar a solucionar la hambruna en vez de “chiringuitos financieros”.
Declara que existe una doble moral: una muy exigente en lo que se refiere al sexto mandamiento, y una moral muy tolerante en lo que se refiere a todo lo relacionado con el dinero.
Sobre la religión en los colegios públicos.

Asiente que los acuerdos entre España y la Santa Sede son anticonstitucionales porque se da a la iglesia privilegios como darle un puesto de trabajo a profesores o despedirlos cuando ellos quieren, pero sin embargo el estado es el que paga.
Manifiesta que todas las religiones, el hecho religioso, es un fenómeno que histórica y culturalmente tiene una importancia suficiente para que los estudiantes la conozcan. Pero otra cosa es adoctrinar y proyectar los contenidos morales de una determinada confesión religiosa a las personas (eso es catequesis), y eso ya lo debe financiar cada religión.
Reitera que esta Iglesia se siente débil e incapaz para enseñar su doctrina o impartir su catequésis a niños y niñas. Por eso se empeña para que el Estado (laico) enseñe en los colegios (privados o públicos) lo que ella se ve incapaz de enseñar.
Reformas que debería hacer la Iglesia.

Mantiene que la Iglesia no admite las realidades Laicas y democráticas junto a la existencia de un pluralismo que acoge a gentes de credos y culturas diferentes como hacen las sociedades avanzadas. Por tanto algunas de sus creencias son:
Defiende que se deberían poder ordenar a personas casadas y mujeres.
Considera que se debe terminar con la Ley del celibato eclesiástico.
Sostiene que hay que conseguir una mayor participación de los creyentes en el gobierno de esta institución.
Su visión sobre la situación de la Iglesia en España.

Aunque parezca que la Iglesia española tiene mucho poder, está muy débil. No puede autofinanciarse y por eso recibe cada año del Estado (o sea de todos los ciudadanos) más dinero que en la dictadura franquista.
Esta Iglesia no puede convencer a la gente de que se comporte según los criterios morales que ella considera necesarios. Por eso se empeña en que los poderes públicos obliguen a los ciudadanos, mediante leyes y penas, a que se mantenga el modelo de familia, de matrimonio (heterosexual), de discriminación de sexos y de protección de la vida, que la jerarquía considera que se debe imponer en nuestra sociedad.
La Iglesia Católica ha sido claramente de derechas. Y dentro de la institución, se ha favorecido a grupos como el Opus Dei, el camino Neocatecumenal (los kikos), Comunión y Liberación, o los Legionarios de Cristo, mientras que los colectivos progresistas y abiertos a la modernidad se les ha ignorado, marginado y puesto en constantes dificultades.
La Iglesia todavía castiga a teólogos, censura libros, maldice a los movimientos de base como Somos Iglesia, condena principios y valores como la liberación de la mujer, formas de sexualidad, legalización del divorcio, despenalización del aborto.
También repudia algunas investigaciones científicas incluso con fines terapéuticos.
La Iglesia Católica tiene posiciones “integristas”, aunque prefiere definirlas como “inadaptación”. En en fondo se resiste al cambio y el miedo a casi todo lo nuevo.
La Iglesia tiene miedo a la secularización y a la sensualidad de las costumbres.
Consecuencias, desde su punto de vista, de la posición de “resistencia” de la Iglesia.

Alejamiento de millones de fieles, y de los otros millones que quedan, muchos son católicos practicantes y viven sus creencias al margen de la institución.
Además, miles de personas del clero secular, órdenes, o congregaciones religiosas han dejado sus hábitos desde principios de siglo.
Los obispos han creado una fractura desde que se han puesto decididamente de parte de un sector de la Iglesia y han marginado a otros cristianos.
Los obispos ya no son reconocidos como guías y maestros de tantos y tantos ciudadanos que buscan sinceramente a Jesús. Además los medios de comunicación que dirige la Conferencia Episcopal, son agentes de crispación, en lugar de servir para que la convivencia ciudadana sea más pacífica y constructiva.
Cuestiones no dogmáticas.

Es necesario el diálogo del cristianismo con otras religiones, el cómo entender la presencia de lo divino, transcendente o sobrenatural en lo humano, en la vida.
Cuestiones éticas.

Plantea la pregunta de si en verdad no se debe utilizar el preservativo para evitar males mayores. O si la masturbación es sin más “pecado” y está condenado. Todo esto afecta a las vidas de las personas y no son cuestiones de fe.

OBRAS.

Libros

Oración y existencia cristiana. (1969) 5ª ed. ISBN: 84-301-0619-7 (Agotado)
¿Hacia dónde va el clero? (01/1971) ISBN: 84-288-0100-2 (Agotado)
Teología de la Iglesia Primera parte. (08/1974)2ª ed. ISBN: 84-400-7802-1 (Agotado)
La Iglesia de Jesucristo. (11/1974) ISBN: 84-400-8017-4
La Iglesia de Jesucristo. Primera parte. (11/1974) ISBN: 84-400-8018-2
La Iglesia de Jesucristo. Segunda parte. (11/1974) ISBN: 84-400-8019-0
El discernimiento cristiano según San Pablo. (10/1975) ISBN: 84-85653-35-1 (Agotado)
La alternativa cristiana. (1975)8ª ed ISBN: 84-301-0730-4 (Agotado)
De la ambigüedad al compromiso. (04/1977) ISBN: 84-85167-11-2 (Agotado)
Teología de la Iglesia. (Tomo 2) (12/1981)2ª ed. ISBN: 84-400-8020-4
El discernimiento cristiano. (1981) ISBN: 84-301-0927-7
El seguimiento de Jesús. (1983)7ª ed. ISBN: 84-301-1006-2
Eucaristía y vida, hoy. (04/1986)(Vol.7 de Sacramentos) ISBN: 84-348-1830-2
Teología y magisterio. (04/1986) ISBN: 84-301-1032-1
Los ministerios en la Iglesia. (1987)2ª ed. (Vol.7 de Eclesiología) ISBN: 84-348-1176-6
La Iglesia y los Profetas. (12/1989) ISBN: 848607777X
Teología para comunidades. (1990) ISBN: 8428513503
El Evangelio de Jesús. (07/1995) ISBN: 84-605-3707-2
La Iglesia y el Evangelio. (07/1995) ISBN: 84-605-3440-5
Iglesia, comunidad y liberación. (07/1995) ISBN: 84-605-3441-3
Cómo ser cristiano.(Vol.1) (08/1995) ISBN: 84-605-3717-X
Cómo ser cristiano. (Vol.2) (08/1995) ISBN: 84-605-3718-8
Los pobres y la teología. Qué queda de la Teología de la Liberación. (1997) ISBN: 8433012681
El Proyecto de Jesús (6ª ed.) (09/1998) ISBN: 8430109722
Escuchar lo que dicen los pobres a la iglesia. (03/1999) ISBN: 84-89904-29-4
What the por say to the church. (04/1999) ISBN: 84-89904-37-5
El reino de Dios : por la vida y la dignidad de los seres humanos. (1999) ISBN: 8433014501
Símbolos de libertad : teología de los sacramentos. (10/2001) ISBN: 84-301-0823-8
Dios y nuestra felicidad. (2001) ISBN: 84-330-1602-4
La Iglesia que quiso el Concilio. (2001) [[ISBN 84-348-1668-7
La iglesia que quiso el Concilio. (04/2002) ISBN: 84-288-1668-9
El futuro de la vida religiosa : de los orígenes a la crisis actual. (02/2003)3ª ed. ISBN: 84-8164-583-4
Víctimas del pecado. (02/2004) ISBN: 84-8164-688-1
Iglesia y sociedad en España. (03/2005)ISBN: 84-8164-766-7
La ética de Cristo. (12/2005) [[ISBN 84-330-2027-7
Humanizar a Dios: El Padre, el Hijo, el Espíritu Santo. (2005) ISBN: 848955742X
Leonardo Boff, el precio de la libertad. (05/2006) ISBN: 84-338-3848-2
La Iglesia y los derechos humanos. (octubre/2007)
Artículos de revistas

Lucha por la justicia y la espiritualidad
En: Proyección: Teología y mundo actual, ISSN 0478-6378, Nº 198, 2000, pags. 191-204

Dios entra por los sentidos
En: Proyección: Teología y mundo actual, ISSN 0478-6378, Nº 203, 2001, pags. 329-338

El centro de la espiritualidad cristiana
En: Selecciones de teología, ISSN 0037-119X, Nº 171, 2004, pags. 163-170

Eucaristía y primera comunión : entre catequesis y teología
En: Selecciones de teología, ISSN 0037-119X, Nº 178, 2006, pags. 90-98

Diferentes artículos en los Periódicos IDEAL de Granada, Abc...
Artículos de Monografías Colectivas

El cristianismo frente a los desafíos de la globalización
En: El cristianismo ante los grandes desafíos de nuestro tiempo : V Encuentros de Estío de la Universidad de Valladolid : "La universidad, las universidades" / coord. por Juan José Tamayo Acosta, 2004, ISBN 84-688-6606-7, pags. 43-60

Colaborador en el libro:

Resistencia y solidaridad. 2003 ISBN: 84-8164-618-0

BENJAMÍN FORCANO.


Benjamín Forcano, claretiano y director de la revista bimensual Misión Abierta -que se edita en Madrid-, ha sido destituido de su cargo. La medida le fue notificada hace unas semanas, y fue requerida por el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ratzinger. La revista, coordinada por claretianos se ha caracterizado por sus posiciones conciliares de diálogo con la cultura actual y su proximidad a la teología de la liberación. En ella se han abordado temas significativos del momento presente de la Iglesia.

La destitución de Benjamín Forcano -que ayer mantuvo, junto a sus compañeros de orden, un hermetismo total- no está en relación directa con su actuación al frente de la revista, sino que fue requerida por el cardenal Joseph Ratzinger a consecuencia de un libro de moral sexual del claretiano, segúri fuentes eclesiásticas. En medios progresistas se considera arbitraria la sanción, fruto de la actual situación involucionista que se da en muchos sectores de la Iglesia.Forcano se suma a la relación de teólogos progresistas españoles contra quienes en los últimos meses se han adoptado medidas disciplinarias. Este es el caso de José María Castillo y Juan António Estrada, profesores ambos de la facultad de Teología de Granada, que han sido destituidos de sus tareas docentes, de cuyo cese se daba ayer noticia en este diario.

El caso del hasta ahora director de Misión abierta arranca del año 1981, cuando tuvo problemas por la publicación de su obra Nueva Ética sexual. Unos años después la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que es prefecto Ratzinger, dictó una serie de observaciones sobre el texto, de las que entonces se hicieron eco algunas publicaciones eclesiásticas, entre otras la integrista Iglesia-Mundo.

También se previno contra la difusión de la obra. A los obispos se les advirtió sobre las observaciones realizadas por el cardenal Ratzinger, según trascendió en aquel momento, hace un par de años. La obra contenía una serie de apreciaciones no del agrado de los sectores eclesiásticos más conservadores, habida cuenta que los temas de moral preocupan especialmente en Roma. En este sentido, el propio Vaticano consiguió hace unos meses quese apartara al teólogo norteamericano Charles Curran de su cátedra. Curran disiente de la doctrina oficial en temas como tan polémicos como la contracepción y la homosexualidad.

Aperturismo conciliar
A este aspecto ya especialmente conflictivo de la moral se ha unido, en el caso de Forcano el de Misión Abierta, revista de talante conciliar y desde cuyas páginas se ha defendido la teología de la liberación y el aperturismo conciliar.La publicación ha editado un total de medio centenar de números monográficos. Entre sus colaboradores figuran teólogos como Ignacio Ellacuría, Edward Schillebeeckx o el obispo de Sao Felix (Brasil), Pedro Casaldáliga. Asimismo y de manera anual, también se reproducen en la publicación las intervenciones que se han producido en los congresos de teología que desde hace siete años se realizan en Madrid. Estas sesiones están organizadas por la Asociación de Teólogos Juan XXIII, de la que Forcano -al igual que José María Castillo- es miembro.

En los últimos meses las medidas de la jerarquía se han endurecido y han alcanzado, además de a teólogos, a publicaciones como fue el caso -a finales del pasado año- de Vida Nueva.

España no es el único país afectado por disposiciones disciplinarias. En concreto, hace unas semanas ha sido destituido fulminantemente Alberto Parra, director de la revista de teología que edita la universidad Javierana de Bogotá (Colombia). El jesuíta Parra había realizado una crítica velada al que fuera presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), el obispo Alfonso López Trujillo.

José María Díez-Alegría.


José María Díez-Alegría Gutiérrez (Gijón, 22 de octubre de 1911 – Madrid, 25 de junio de 2010 fue un sacerdote y teólogo ex jesuita español, perteneciente a la Asociación de Teólogos Juan XXIII.

NOTAS BIOGRÁFICAS Y ACADÉMICAS.

Nació en Gijón, Principado de Asturias, donde su padre era director de la sucursal del Banco de España.

Hermano de los militares Luis Díez-Alegría Gutiérrez y Manuel Díez-Alegría. Hijo de Manuel Díez-Alegría García y de María Gutiérrez de la Gándara.

En 1930 ingresó en la Compañía de Jesús y se ordenó sacerdote en 1943. Se licenció en Teología y se doctoró en Filosofía y Derecho. Fue profesor de ética en la Universidad de Alcalá de Henares desde 1955 hasta 1961. Luego fue profesor de Doctrina Social de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma hasta 1972. Tras la publicación de su libro Yo creo en la esperanza, se exclaustró de la Compañía de Jesús, y se fue a vivir al Pozo del Tío Raimundo, junto con el Padre Llanos.

Residía –por una disposición especial del Padre Arrupe– en el colegio de los jesuitas de Alcalá de Henares.

Murió en Madrid la madrugada del 25 de junio de 2010 a la edad de 98 años.

RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES.

1) Por Real Decreto 1671/2007, de 7 de diciembre, se le concedió la Medalla al Mérito en el Trabajo, en su categoría de Oro.

2) Hijo predilecto de Gijón.

Fue jesuita impenitente, obligado por los inquisidores del Vaticano a dejar la orden de Ignacio de Loyola por no aceptar silencios, componendas ni censuras. Pese a todo, nunca dejó de vivir en (y con) la Compañía de Jesús. "Soy un jesuita sin papeles", solía ironizar.

Exclaustrado de la Compañía de Jesús para evitar males mayores con el Vaticano, regresó un año después a Madrid y se fue a vivir a una chabola del Pozo del Tío Raimundo, la barriada en la que otro jesuita, el famoso padre Llanos, ex capellán de Falange y ex amigo del dictador Francisco Franco, llevaba practicando una radical teología de la liberación desde 1955. Alegría, cuyo sentido del humor y paciencia evangélica no tenían límites, se hizo imprimir allí esta tarjeta de visitas: "José María Díez-Alegría. Doctor en Filosofía. Doctor en Derecho. Licenciado en Teología. Ex profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Gregoriana. Jubilado por méritos de guerra incruenta. Calle Martos, 15. Pozo del Tío Raimundo".

En el Pozo del Tío Raimundo Llanos y Alegría hicieron teología de liberación de la buena, a pie de obra, y entraron en la mitología popular. Su sensibilidad por las víctimas del sistema económico inhumano era ontológica. Una vez, en una sonada conferencia en la Cámara de Comercio de Madrid, Alegría dijo, ajeno a las consecuencias, que "la clase dirigente vive en situación de pecado". Díez-Alegría no cesó de proclamar su convicción de que si un socialismo de rostro humano es muy difícil, un capitalismo de rostro humano es imposible.

Cuando fue expulsado hace 37 años de la Compañía de Jesús por publicar 'Yo creo en la esperanza', Alegría vivía en Roma y era un bullicioso profesor de la Gregoriana, es decir, un pensador lanzado a la fama. Tiempos del postconcilio, aunque ya se vislumbraban nubarrones en aquella primavera eclesial. Díez-Alegría pide permiso para editar su libro. No ha lugar, le dicen. Y toma una decisión que cambiaría su vida. El libro aparece en 1972 en la editorial Desclée de Brouwer, de Bilbao y se vendieron 200.000 ejemplares en numerosos idiomas. Su salto a la fama fue fulminante. Quince días más tarde, el periódico más vendido en Roma, Il Messagero, y el más importante de EE UU, The New York Times, tronaban: "El best seller de un jesuita español aclama a Marx y ataca a Roma".

Díez-Alegría tardó poco en regresar a España y en "tomar la mejor decisión" de su vida, dijo más tarde. Se fue a El Pozo del Tío Raimundo, se quitó el bonete de jesuita, se pone la boina de cura y puso en práctica la teología que había enseñado en Roma. Cuando llegó a Madrid, el 24 de febrero de 1974, "una nube de periodistas le buscaba, como si fuera un famoso actor de cine", recuerda Pedro Miguel Lamet, su biógrafo (Díez-Alegría. Un jesuita sin papeles. Editorial Temas de Hoy. 2005).

A los 90 años, Díez-Alegría publicó la segunda parte de su famoso libro, esta vez con el título 'Yo todavía creo en la esperanza', pero en medio hay muchas otras obras de impacto, como Actitudes cristianas ante los problemas sociales (1967), Cristianismo y revolución (1968), Yo creo en la esperanza (1971), Teología en broma y en serio veras (1977), Rebajas teológicas de otoño (1980). La cara oculta del cristianismo (1983). ¿Se puede ser cristiano en esta iglesia? (1987) o Cristianismo y propiedad privada (1988). Él mismo se consideraba un miembro más de la Teología de la Liberación, orgulloso de que el padre Ignacio Ellacuría, asesinado por el fascismo clerical de El Salvador, Jon Sobrino o Gustavo Gutiérrez le considerasen "un viejo compañero". Sostuvo siempre que en el fragor de la injusticia que vive este mundo global no cabía otra cosa que el compromiso social.

Díez-Alegría tenía admiradores incluso entre los jerarcas del catolicismo porque era un cristiano irreductible, pese a sus sabrosas impertinencias con el poder. En eso se parecía a Jesús, el fundador cristiano, crucificado por decir lo que pensaba. En un mundo de eclesiásticos acomodados junto al poder político y económico, que apenas usan el nombre de Cristo porque prefieren las figuras tiernas pero pacíficas y melifluas de María, o la de los papas lujosamente instalados en la soberanía vaticana, Díez-Alegría aconsejaba humildad, volver a Cristo y menos papanatismo. "Hay que citar más a los Evangelios y menos al Papa", decía. En la última conversación con EL PAÍS proclamó que en unos veinte o treinta años se admitiría el matrimonio de los clérigos y, un poco más tarde, el sacerdocio de la mujer.

La jerarquía eclesiástica ha soportado la fama y la voz de Alegría con pasmo o pánico. Por ejemplo, el 28 de mayo de 1977. Ese día, EL PAÍS acogía en su primera página una gran fotografía del jesuita Llanos saludando puño en alto ante 60.000 personas reunidas en el campo de fútbol de Vallecas (Madrid). "El mitin comunista de ayer contó con dos protagonistas de excepción, tan dentro de la lógica de la historia de la Iglesia española como fuera de programa: los padres jesuitas Díez-Alegría y Llanos. El padre Llanos -en la fotografía- saluda, puño en alto, a su pueblo de El Pozo. De alguna manera viene a simbolizar el compromiso histórico de cierta Iglesia pasada dolorosamente del nacional-catolicismo al saludo de identificación marxista", decía el pie de foto.

Díez-Alegría contó más tarde que el padre Llanos tenía carnet del PCE y de Comisiones, aunque apreciaba más el segundo que el primero "cuando vio que no era oro todo lo que relucía en aquel idílico eurocomunismo". Él no. "Lo que yo era es hegelianamente anti-antimarxistas", explicó jugando con la famosa teoría del filósofo alemán sobre la tesis, la antítesis y la síntesis. "Yo no soy marxista, pero tampoco antimarxista. Me tomo en serio el marxismo. La crítica que hace Marx del capitalismo es válida. Nunca me leí El capital, pero sí otros libros suyos, y en mi libro Rebajas teológicas de otoño escribí un capítulo titulado Recuerdos a Marx de parte de Jesús en el que contaba que tuve un sueño en el que Jesús se me presentaba y me decía: 'Oye, y este Carlos Marx, del que tanto hablan escandalizados mis discípulos actuales, ¿qué me dices de él?'. Entonces yo le recitaba algunos textos de Marx, y después Jesús me decía: 'Mira, si ves a Carlos Marx, dale recuerdos de mi parte y dile que no está lejos del Reino de Dios. Pues ése era un poco nuestro marxismo".

Pese al temprano castigo por Yo creo en la esperanza, Díez-Alegría no volvió a tener problemas con el Santo Oficio de la Inquisición. Otros teólogos, por decir cosas menos valientes o menos fuertes, los han tenido. La explicación es que matizaron muchísimo, y que manejaban la Biblia con gran conocimiento. "Siempre había un Padre de la Iglesia que había dicho antes lo que ellos sostenían", dice Pedro Miguel Lamet, que trabajó muchas veces en El Pozo.

Tampoco tuvieron, ni Llanos ni Alegría, problemas con la severa dictadura franquista y nacionalcatólica, obligada, en cambio, a abrir en Zamora una cárcel sólo para curas. La explicación fue el origen de los dos protagonistas. Llanos era hijo de un general, y Díez-Alegría, de un banquero de Gijón, además de hermano de los tenientes generales Luis Díez-Alegría, jefe de la Casa Militar de Franco y ex director general de la Guardia Civil, y Manuel, ex jefe del Alto Estado Mayor del Ejército. Un día, el general Luis cometió una infracción de tráfico y el agente que le tomaba nota para la multa, al ver su apellido en el carné, le preguntó si era familiar del "famoso teólogo Díez-Alegría". Y no hubo sanción.

Además, cuando llegaron a evangelizar y, sobre todo, a prestar amparo y compañía a los chabolistas de El Pozo, los dos ya eran famosos por sí mismos, Llanos por artículos de prensa, y Díez-Alegría porque venía de Roma envuelto en un descomunal escándalo editorial. El sangriento dictador Franco recelaba castigar o reprimir cuando las víctimas podían recibir algún amparo internacional.

En la biografía de Alegría, Lamet cuenta anécdotas y sucesos deliciosos, que explican por qué fue Alegría fue un jesuita "sin papeles". He aquí una de las historias que contaba Díez-Alegría, con arrobo teológico, para armonizar con la fe católica su radical teología de liberación. Un catequista de mujeres adultas en Andalucía se topó con una joven muy pobre, casada y con hijos, que se había ido a vivir con un viejo.

-Mujer, tienes que volver, no puedes seguir con el viejo.

-Pues claro que sí, señorito. Pero es que el viejo se va a morir en seguida, y me voy a quedar con una casica muy apañada, me traigo a mi marido y a mis hijos, y problema resuelto.

-Pero, mujer, es que eso es contra la ley de Dios.

La mujercita, con convicción: "No, señorito, si yo con el Señor no tengo dificultad. Yo le digo al Señor: Señor, tú me perdonas a mí y yo te perdono a ti ["por tenerme tan pobre", matizó Alegría], y estamos en paz".